Muchas veces reaccionamos desde heridas que nunca sanamos. Traumas, dolores o pérdidas que hemos tenido en la vida pueden marcar la forma en que sentimos y tratamos a los demás.
Hoy también quiero decir algo con humildad: "Pido perdón a las personas que herí en el camino. No fue mi intención. Hubo momentos en los que yo misma estaba tratando de entender el dolor que llevaba dentro"
"No soy psicóloga y hablo desde lo que he vivido y desde lo que he aprendido en mi propio proceso" Y si algo puedo decirte hoy es esto: Nunca es tarde para sanar.
Porque una persona herida puede herir… pero una persona que decide sanar puede transformar su historia.