Si supieras lo difícil que es volver… Volver a confiar cuando la confianza se quebró, volver a mirar con los mismos ojos, volver a creer en palabras que ya no suenan igual.
Si supieras lo duro que es sostener la fe, cuando cada duda se convierte en un muro invisible, cuando cada silencio parece una herida abierta, cuando la mente se llena de sombras que no deberían estar ahí.
Confiar no es sencillo. Es como caminar sobre cristales rotos, tratando de no sangrar otra vez. Es entregar el corazón a un mar que ya se lo tragó una vez, esperando que esta vez no lo devuelva en pedazos.
Si supieras… que cada vez que la confianza se rompe, algo dentro se apaga, y aunque se intente encender, ya nunca vuelve a brillar de la misma forma.