Te noto distinta, más callada, más cansada. Y aunque no me lo digas, sé que algo te duele. Esta noche no quiero darte consejos, solo quiero sentarme contigo, escucharte sin juzgarte y recordarte que no estás sola.
A veces la vida pesa, a veces el corazón se rompe en silencio y seguimos sonriendo para que nadie pregunte. Si estás leyendo esto y estás pasando por un mal momento, este mensaje es para ti.
No es casualidad que te haya encontrado hoy. Este es un espacio del arte de renacer, donde venimos a sentir, a sanar y a recordarnos que no estamos solos.
Respira, descansa un poco, permítete sentir. Mañana será otro día y aunque ahora no lo veas, todo también pasará. Aquí estoy siempre