Tal vez vas camino al trabajo… Quizás llevas un café en la mano y mil pensamientos en la cabeza.
Tal vez te sientes sola o solo… No sabes cómo resolver ese problema familiar. Esa deuda que no te deja dormir. Tal vez quieres dejar una relación… O estás intentando sostenerla mientras por dentro te rompes en silencio, respira.
No todo se resuelve hoy. Pero hoy puedes decidir no rendirte. Hoy puedes decidir confiar. Dios va delante de ti. Aunque no lo veas, Él ya está abriendo camino. Esto también pasará. Confía.
A veces el milagro no es que el problema desaparezca… A veces el milagro eres tú, levantándote otra vez. Si este mensaje era para ti, guárdalo. Y si conoces a alguien que lo necesita, compártelo.