Hoy es un buen día. Un buen día para empezar otra vez. Para levantarte aunque no tengas ganas. Para silenciar esos pensamientos que quieren decirte que no puedes.
Hoy es un buen día para esforzarte y ser valiente. Para caminar aunque el paso sea lento. Para creer, aun cuando no ves todo claro.
No temas. No desmayes. Porque Dios está contigo.
Hoy no te levantas por nadie más. Te levantas por tu paz. Por tu salud mental. Por tu propósito.
Hoy es un buen día para decir: Sí puedo, sí lo voy a lograr. Y aunque avance despacio… sigo avanzando.