Sobreprotegiendo a nuestros hijos

Qué equivocadas estábamos muchas de nosotras, las madres, cuando creíamos que sobreprotegiendo a nuestros hijos los preparábamos para la vida.

Muchas de nosotras no formamos fortaleza, formamos dependencia sin darnos cuenta… lo hicimos desde el amor, desde el miedo, desde el instinto de cuidar.

Hoy comprendo que amar también es soltar, permitir que enfrenten, que fallen, que descubran su propia voz.

Estos tiempos nos llaman a despertar como madres, a criar no desde el temor, sino desde la confianza.

A formar hombres y mujeres valientes, con criterio,
con espíritu y con carácter.

No es reproche, es conciencia.
No es culpa, es aprendizaje.
Y aún estamos a tiempo.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *