Hoy no busco más que tranquilidad, una vida ligera, sin tanto ruido. Quiero rodearme de lo verdadero, de lo que se siente bonito y sincero.
No necesito tenerlo todo, solo sentir que estoy donde debo estar, con un corazón en calma y un alma agradecida.
Porque al final, la paz es el regalo más grande que uno puede abrazar.
Publicaciones Relacionadas
La orilla se abre ante un mar dividido, dos corrientes que se separan y nunca…
Siempre quise ser la salvadora de todos.Trataba de dar lo poquito que yo tenía.Y de…
Mi silencio.Hace tiempo no escribo. No porque no tenga nada que decir… sino porque ya…
Hay gestos que dicen “te amo”y decisiones que dicen lo contrario.A veces se dice “sin…