Enfócate. Como el fuego que arde sin pedir permiso, como las raíces que crecen en silencio, como el mar que se mueve sin perderse, como las alas que no piden aprobación para volar.
Enfócate en ti, no como un acto de ego, sino como un regreso. Porque hay partes de ti que aún esperan ser elegidas, que aún arden, que aún respiran debajo de todo lo que callaste.
Y cuando lo haces… algo dentro de ti se alinea, se enciende, se libera.
Como si siempre supiste que volver a ti era la única forma de ser libre.🪽