Me llamé a mí misma y respondí

Entre susurros del pasado que ya no me atan,
descubrí mi fuerza, mi luz, mi esencia intacta.

No necesito sombras ni ausencias que antes me dolían.
Hoy camino ligera, con mis pasos dibujando libertad.
Hoy mi corazón se abre a la aventura de volver a mí,
a celebrarme, a cuidarme, a honrarme.

Estoy aquí.
Plena.
Renacida.

Listísima para la vida que siempre me ha pertenecido.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *