Este es tu umbral.
Un punto suspendido entre lo que fuiste y lo que aún no tiene forma.
No todo refugio es destino, pero hay espacios que te sostienen mientras el alma vuelve a recordar su centro.
Elige ese rincón donde tu respiración se suaviza, donde el ruido deja de perseguirte y el silencio no duele.
No estás huyendo…estás resguardando la chispa mientras vuelve a encenderse.
A veces no se trata de avanzar, sino de recogerte en tu propio santuario, hasta que el camino vuelva a pronunciar tu nombre.
Publicaciones Relacionadas
Hoy quiero tomar un momento para honrar aesas mujeres que han sido ejemplo en mi…
Porque lo permití todo. Permití silencios que gritaron más que las palabras, ausencias disfrazadas de…
Poner límites no es ser mala, no es alejarse por orgullo.No es dejar de amar.…
Lo sueñan.En su hondura se quedan a vivirlas preguntas que no encontraron voz,las plegarias que…